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La criatura del techo: ¡una historia de terror que no olvidarás! parte 3

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¿Te atreverías a quedarte despierto a las 2:09 AM? 🎉 #intentando Hecho con Vexub

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## Parte 1 — “La mujer del techo” Todas las noches, exactamente a las 2:09 AM, alguien caminaba sobre el techo de la casa de Camila. Paso… Paso… Paso… Lento. Pesado. Como si alguien anduviera descalzo encima de las láminas. Su papá decía que eran gatos. Su mamá decía que ignorara el ruido. Pero esa noche sonó diferente. Porque los pasos se detuvieron justo encima de su habitación. Y algo comenzó a raspar el techo. Riiiiip… Riiiiip… Como uñas intentando atravesarlo. Camila agarró el celular temblando. Y entonces escuchó una voz. Justo arriba de ella. —Ya me vio… Camila dejó de respirar. Porque la voz… venía desde arriba del techo. Y sonaba como su propia voz. --- ## Parte 2 — “La cara en la ventana” Los rasguños comenzaron más fuerte. RIIIIIP. RIIIIIP. Pedazos de polvo empezaron a caer del techo sobre la cama. Camila intentó correr hacia la puerta. Pero escuchó algo afuera de su ventana. Tac. Tac. Tac. Giró lentamente. Y vio una cara pegada al vidrio. Una mujer. Pálida. Sonriendo demasiado. Con los ojos completamente abiertos. Lo peor era que la ventana estaba en un segundo piso. No había forma de que alguien estuviera ahí. La mujer comenzó a mover la cabeza lentamente… como un animal confundido. Y entonces habló. Pero no movió la boca. —Déjame entrar. Camila comenzó a llorar. Retrocedió hasta la cama. Y el techo crujió sobre ella. CRACK. Algo estaba intentando entrar desde arriba. --- ## Parte 3 — “No era una mujer” El techo finalmente se rompió. Algo cayó encima de la cama. Pero no era una persona. Sus brazos eran demasiado largos. Las piernas doblaban al revés. Y la sonrisa… llegaba hasta donde deberían estar las orejas. La criatura comenzó a arrastrarse hacia Camila como una araña humana. CRACK. CRACK. Sus huesos sonaban mientras se movía. Camila intentó gritar… pero la criatura habló primero. Usando su misma voz. —Mamá… ayúdame… Y entonces Camila entendió algo horrible. Eso había estado años sobre la casa… imitando voces… esperando que alguien la mirara. La criatura se acercó lentamente a su cara. Y susurró: —Ahora me toca usar la tuya. A la mañana siguiente, la familia encontró la habitación vacía. Solo había marcas de uñas en el techo. Y pasos húmedos alejándose por las paredes.